Alimentos a evitar durante el primer año del bebé

La alimentación de los bebés debe estar basada únicamente en la lactancia materna durante los seis primeros meses. A partir de ese momento, se pueden introducir progresivamente otro tipo de alimentos, que conformarán su dieta complementaria. La leche materna debe ser el alimento central de la dieta del bebé durante todo su primer año, pues le aporta todos los nutrientes esenciales que necesita.  

La leche de vaca, a partir del duodécimo mes

Hay varios alimentos que debemos evitar durante el primer año de vida del bebé. Uno de los más sorprendentes es la leche de vaca. Es un alimento muy habitual que está lejos de ser beneficioso para los bebés, pues puede incluso provocar anemia. A partir del primer año, podemos introducir productos lácteos, como el queso o los yogures. La leche de vaca podremos introducirla poco a poco, en pequeñas cantidades.

Las carnes procesadas como los embutidos y fiambres tampoco son una buena opción. Este tipo de alimento contiene demasiados conservantes que perjudican el estómago del bebé.  

Ni sal, ni azúcar 

La sal y el azúcar no son buenos aliados en la dieta del bebé, al menos durante su primer año. La sal puede perjudicar sus riñones, mientras que el azúcar favorece la obesidad y las caries. También omenta la creación de malos hábitos, ya que el niño se acostumbrará desde muy pronto al sabor dulce y le costará prescindir de él. La miel tampoco es un alimento nada recomendado para el bebé, pues presenta riesgo de botulismo. 

En esta línea, también debemos prescindir de los aperitivos salados, como las patatas fritas de paquete y las palomitas. No aportan nada a nuestro bebé y  contienen demasiadas sustancias procesadas. Lo mismo sucede con las golosinas, que contienen exceso de azúcares y no aportan nada beneficioso a nuestro bebé. 

Asimismo, evita dar a tu bebé alimentos como las bebidas vegetales, de arroz, de soja, etc., y alimentos bajos en grasa. También debemos eliminar de su dieta la carne de caza y alimentos crudos. Se trata de sabores, texturas y forma de preparado demasiado fuertes para el pequeño. 

¿Y las frutas y verduras? 

Algunas verduras como las acelgas  no están recomendadas para el bebé durante el primer año, sobre todo las dos primeras, pues tiene un alto contenido en nitratos.  

En cuanto a las frutas, debemos evitar siempre aquellas con las que el bebé se pueda atragantar, como las uvas y las cerezas. El resto de frutas se pueden comer siempre con sentido común y con cuidado, en trocitos muy pequeños o machacadas o en papilla y puré. En Yammy te recomendamos el tarrito ecológico de manzana, pera y cereales para asegurar a tu bebé el aporte adecuado de frutas de forma saludable y equilibrada. 

Si te ha gustado este artículo, quizá te interesen: