Frutos secos en la alimentación de tu bebé. Cómo y cuándo introducirlos

Los frutos secos son un alimento que por norma general produce en los padres mucho rechazo a la hora de tener que introducirlos en la alimentación de los bebés. El motivo de ello es porque es uno de los grupos de alimentos que más alergias producen. También porque su ingesta en niños de tan corta edad causa un alto número de atragantamientos.   

Estas consecuencias pueden ser muy perjudiciales para el pequeño. Por ello en Yammy te explicamos a continuación cómo y cuándo introducir los frutos secos en su alimentación para reducir los riesgos mencionados anteriormente.  ¡No te lo pierdas! 

Apuesta por frutos secos triturados y humedecidos  

Los frutos secos son alimentos muy nutritivos y beneficiosos por concentrar gran cantidad de vitaminas, minerales, fibra y proteínas. Favorecen el crecimiento y el desarrollo del bebé. Por este motivo es recomendable introducirlos en su alimentación siempre y cuando se apliquen criterios de precaución.  

Para ello es de gran importancia que siempre que tu bebé vaya a ingerir frutos secos se los proporciones molidos o en forma de mantequilla sin ningún tipo de trocito o grumo y en crudo o tostado, pero nunca salados.  Tan solo tendrás que dejarlos en agua caliente hasta que se ablanden o bien batirlos anteriormente durante un breve periodo de tiempo con la batidora.  

Para que el más pequeño se vaya familiarizando con los sabores de estos alimentos es recomendable que los introduzcas con moderación en las comidas más importantes del día como pueden ser por ejemplo en el desayuno o merienda. Una opción ideal, por ejemplo, es añadir avellanas trituradas en un yogur o en la papilla de fruta o también, piñones en su puré de verduras entre otras muchas opciones.  

Su intolerancia aumenta cuanto más tarde se introduzcan en su alimentación 

Esto no es una característica única de los frutos secos, ya que introducir tarde los alimentos en la alimentación de los bebés favorece notablemente la aparición de alergias alimentarias. Tanto es así, que incluso hay numerosos estudios que han llegado a afirmar que los niños que toman pronto frutos secos tienen la mitad de las posibilidades de desarrollar este tipo de alergias. Ahora bien, ¿cuál es el motivo de ello? 

Pues bien, un niño nada más nacer mantiene durante sus primeros meses de vida las defensas que su madre le proporcionó a través de la placenta. Por ello, se explica que durante este periodo de tiempo los bebés no tengan apenas infecciones ya que cuentan con unas defensas de hierro.  Sin embargo, a medida que pasa el tiempo estas defensas se van debilitando haciendo que el pequeño sea más vulnerable a sufrir diferentes tipologías de alergias o enfermedades como puede ser un simple resfriado.  

¿Cuándo introducirlos? 

Para evitar la situación anterior y que el bebé no tenga intolerancia a los frutos secos, estos alimentos se pueden introducir cuando el bebé haya cumplido los 6 meses de edad. Los podemos añadir en muy pequeñas cantidades en su papilla de avena o en un yogur. Tan solo será necesario añadir una pequeña cucharada de almendras trituradas o nueces molidas ayudando también a que se familiarice con nuevos sabores.  

A partir de los dos años y cuando el bebé ya mastica, estos alimentos se los podremos proporcionar bien triturados e igualmente en cantidades reducidas, pero nunca enteros. En estos casos como el bebé ya mastica se le puede untar una capa fina de mantequilla de cacahuete en una rebanada de pan o una cucharada de cualquier tipo de fruto seco sobre su plato de verduras. Únicamente es recomendable retrasar su introducción hasta los cuatro años cuando son niños que ya han tenido antecedentes de alergia.  

Los frutos secos enteros tal y como recomienda la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria recomienda que no se deben de dar a todos aquellos niños que no hayan cumplido los cinco o los seis años de edad.  

Por último y a pesar de estas recomendaciones, no debemos olvidar que todos aquellos bebés y niños que hayan desarrollado alergia al huevo, deberán siempre consultar a su pediatra antes de introducir cualquier tipología de frutos secos.

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