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¿Cómo introducir la avena en la alimentación infantil?

La avena es un cereal que contiene múltiples beneficios para la salud de tu bebé. Es conocida como la reina de los cereales y está considerada como un gran superalimento por poseer un alto contenido en hidratos de carbono, vitaminas (B1 B2 y E), proteínas, hierro, fósforo y muchas proteínas. Además,es un alimento que hace una combinación perfecta con lácteos y legumbres dándonos así una gran variedad de posibilidades para introducirla en la alimentación de los más pequeños de la casa. 

En este artículo te vamos a dar algunos consejos para introducir la avena en la alimentación de tus hijos y que así se puedan beneficiar de sus numerosos beneficios:

Para los peques de la casa

Podemos introducir la avena en la alimentación de los bebés a partir de los seis meses como el resto de los cereales. Debemos recordar que al contener más fibra es más costosa digerir  y por ello es mejor que la avena esté cocida. También es recomendable introducirla en pequeñas cantidades y aumentarla progresivamente en la dieta.  Podemos incorporarla  igual que el resto de los cereales en las papilla o preparando una bebida de avena enriquecida con calcio. Otra opción, es preparar una papilla con harina de avena o copos, o comprando papillas preparadas de multicereales.

Para toda la familia 

Cuando los más pequeños empiezan a tomar sólido, se pueden preparar galletas de avena y plátano. 

Una receta fácil para un desayuno completo es el porridge que se prepara cociendo la avena en leche con copos de avena a fuego lento durante 4-5 minutos  y removiendo suavemente. Una receta rápida y perfecta para un rico desayuno. Además, la podrás complementar con canela y frutas como el plátano, la manzana fresca o unos frutos secos. 

Para introducir este cereal en un plato principal que pueda comer toda la familia podemos utilizar el grano entero de avena como si fuera arroz. Al ser un alimento tan alto en fibra y difícil de digerir, recomendamos dejarla en remojo al menos dos horas para facilitar su digestión. Una vez hemos escurrido la avena la ponemos a cocer durante 45 minutos, a continuación, podemos saltearla con un poco de aceite, setas, ajos tiernos y una pizca de sal. Te quedará un plato riquísimo que le gustará a todos los miembros de tu familia y sobre todo a los más peques de la casa.

Para la merienda, la mejor forma es tomar la avena fermentada, similar al yogur, pero con un toque vegetal en el sabor, pudiéndolo complementar con fruta fresca y otros cereales al igual que el yogur.

En Yammy para introducir este cereal en la alimentación de los más pequeños, apostamos por nuestro tarrito ecológico de frutas: manzana ciruelas y avena, tres superalimentos que aportarán a tu hijo la cantidad de energía necesaria para afrontar el resto de día. Además, ver disfrutar a tu bebé del gran sabor de este tarrito y saber que estás favoreciendo a que su correcto desarrollo, te hará sentirte satisfecho como padre. ¿Te animas a comprobar los beneficios de la avena?

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