Prepararse para la lactancia es fundamental para la nutrición del bebé

En Yammy hoy queremos explicarte la influencia que tienen los hábitos de la madre en la nutrición del bebé en época de lactancia. Cuando se amamanta al bebé recibe los nutrientes necesarios, en una primera fase de forma exclusiva, y más delante de forma complementaria. 

Esta preparación para la lactancia puede hacerse de distintas formas. Ya sea acudiendo a un profesional sanitario, recurriendo a clases preparatorias o buscando información por nuestra cuenta a través de canales fiables.

La dieta de la madre

Aunque la dieta de la mujer que en sus últimos meses de embarazo y los primeros de lactancia no sea diferente de la dieta básica y nutritiva ideal para cualquier persona, es mucho más importante seguirla. Depende de ella la nutrición del bebé. 

A una madre que está en época de lactancia nunca se la debe de someter  a regímenes estrictos. Puede llegar a perjudicarse a la salud del hijo, además de la propia. 

Es recomendable evitar los azúcares, la comida demasiado picante y las grasas saturadas. No aportan nada de valor y es recomendable que se eviten en esta época. Por otro lado, la alimentación de la mujer que está amamantando debe ser abundante en legumbres, fruta, cereales y grasas insaturadas (frutos secos, aceite de oliva, aguacate…).

Consejos de alimentación en época de lactancia: 

  • Llevar una dieta equilibrada, con abundantes frutas y verduras.
  • Beber agua abundantemente, es decir, cumpliendo las cantidades ideales diarias. 
  • Consumir carnes con bajo nivel de grasas. 
  • Evitar las comidas picantes, abundantes en sal y mayonesas con huevo crudo. 
  • No consumir alcohol y reducir el consumo de bebidas con cafeína. 
  • No ingerir pescado azul o marisco. 
  • Evitar embutidos o vísceras. 

El peso como indicador

Hay que dejar de lado el mito de que una mujer embarazada o lactando tiene que “comer por dos” y escuchar lo que nuestro cuerpo nos dice. 

En esta etapa, una pérdida de peso nos quiere decir que no se están ingiriendo la cantidad recomendable de alimentos para cubrir las necesidades de la madre y el bebé. Se debería aumentar la cantidad de alimento que se está consumiendo. De la misma manera, si el peso aumenta esto quiere decir que es recomendable disminuir la cantidad de comida ingerida.  

Tenemos que tener en cuenta que, durante los meses siguientes a haber dado a luz, es normal ir perdiendo el peso ganado a lo largo del embarazo. Pero hay que ser conscientes de las bajadas drásticas o demasiado marcadas, por debajo del peso previo al embarazo.

Influencia en el desarrollo del bebé

La alimentación de la madre en esta fase es, como ya hemos mencionado, de vital importancia para el desarrollo físico y mental del bebé.  

Es recomendable tomar ácido fólico. Ya sea por suplementos o de forma natural (harina, arroz, pasta, cereales…) ya que ayuda a corregir las deficiencias nutricionales, ayuda a la producción de glóbulos rojos y ayuda al crecimiento del bebé.  

En caso de que se tomen suplementos de hierro o calcio, se debe esperar un mínimo de dos hora y media antes de amamantar al niño. Así evitarás que interfieran en la absorción y podamos “filtrarlos” antes de que pasen al lactante. 

La vitamina D es determinante para mantener tanto tus huesos como los de tu bebé sanos. Recibimos la mayoría a través de la luz solar. Si no vives en una zona de clima soleado, siempre puedes tomar suplementos. 

Por otro lado, los niveles de ingesta de alimentos ricos en calcio (leche, yogur, frutos secos, verduras de hoja verde…) en una mujer que está amamantando han de ser más altos que los normales. Durante la lactancia gran parte de las reservas de calcio van a parar al bebé. 

En Yammy somos partidarios de mantener una dieta equilibrada, sana y natural. Desde el nacimiento en adelante consideramos que, antes de comenzar a comer por su cuenta, nuestro bebé debería tener la mejor nutrición posible gracias a las medidas nosotros tomemos.

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