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Y en septiembre, ¿quién cuidará de mi bebé?

Y en septiembre, ¿quién cuidará de mi bebé?

Cuando el mes de agosto está a punto de tocar a su fin, es momento de pensar en la vuelta a la rutina. La sociedad de hoy en día nos impone unos ritmos que impiden que pasemos con
nuestros hijos todo el tiempo que desearíamos. Por eso la mayoría, a estas alturas, ya tiene diseñado un plan para dejar a su bebé cuando se incorpore a su puesto de trabajo.

Hace unos años las opciones eran sota, caballo y rey. El bebé se quedaba a cargo de los abuelos, de una cuidadora o directamente en una escuela infantil al uso. Sin embargo, hoy en
día son otras muchas las alternativas que ofrece el mercado. Hagamos un repaso por algunas de las más demandadas en los últimos años.

Madre de día

Es una profesional con titulación de Magisterio, Técnico Superior de Educación Infantil, Pedagogía o Psicología, que adapta su hogar para atender a un máximo de 3 ó 4 niños
de entre 0 y 6 años. Generalmente está formada en pedagogías respetuosas: Pikler, Montessori o Waldorf y en su espacio prima el respeto hacia la autonomía y la individualidad
del niño.

La madre de día ofrece un proyecto educativo completo, con un horario flexible, y en su hogar el niño duerme y come a diario un menú casero equilibrado y revisado por nutricionista. En la Comunidad de Madrid y en Navarra la madre de día cuenta con regulación, está sometida a inspecciones y entre los requisitos que ha de cumplir están el poseer Título de Primeros
Auxilios y el Carné de Manipulación de Alimentos. La familia que acude a una iniciativa de madre de día con un bebé, suele repetir con sus hermanos, creándose un vínculo muy especial
con esta figura.

Juego libre y naturaleza

Espacios de crianza: Generalmente son espacios que acogen entre 15-20 niños/as de 0 a 6 años y, como en el caso de las madres de día, tratan de recrear la calidez del hogar para dar
una mayor seguridad a los pequeños que salen de su entorno por primera vez. De hecho,  muchos son montados por profesionales que antes han ejercido de madres de día.

Los materiales que utilizan, al igual que hacían en sus casas, son nobles, naturales y también se respeta el ritmo individual de los niños. El menú suele ser encargado a catering externos que trabajan con pequeños espacios y, por lo general, ofrecen alimentos ecológicos.

Grupo de juego en la naturaleza: En el también conocido como ‘bosque-escuela’, el proyecto educativo se desarrolla en contacto con la naturaleza. Este proyecto cuenta con un espacio
cerrado, tipo refugio, en el que guarecerse cuando el tiempo no acompaña. Sin embargo, muy mal ha de estar la climatología para que se limite la salida de un niño al exterior, ya que son
lugares donde como recursos también se aprovechan la lluvia y la nieve para el disfrute máximo. Uno de los grandes beneficios de esta opción es que se ayuda al niño/ a amar y cuidar
el medio ambiente, pues es donde está habituado a desarrollarse.

Pedagogías alternativas

Jardín de infancia Waldorf: A diferencia de en la mayoría de escuelas infantiles convencionales, en estos lugares lo que más importa es que el niño se desarrolle jugando
libremente, pues el juego es considerado la actividad más importante durante los siete primeros años de vida. Los cambios de ritmo y rutinas suelen ir marcados con canciones de
transición, que se emplean para que los niños/as sepan en todo momento lo que va a ocurrir a  continuación, sin que haya lugar a sorpresas. Los materiales que usan para el juego libre son naturales: lanas, maderas, piedras, palos, piñas… Y las maestras se convierten en personas de referencias dignas de ser imitadas.

Escuela Montessori: Un espacio Montessori se caracteriza por un ambiente preparado por parte de un adulto, donde el niño, de forma autónoma, va a poder desplegar todas sus
capacidades para su desarrollo integral. En un aula Montessori, donde los materiales y el mobiliario están exquisitamente seleccionados, el niño puede moverse libremente
fomentándose de esta forma su autonomía. Generalmente se mezclan niños/as de distintas edades para que los más pequeños adquieran aprendizajes de los mayores.

En Yammy somos muy conscientes de la importancia de la buena alimentación de los bebés, por eso una de las cosas en las que más incidimos, es en el peso que tienen los menús que
ofrecen las distintas opciones a la hora de tomar una decisión para dejar a nuestro bebé. Generalmente, en cualquiera de estas alternativas mencionadas, los menús que se ofrecen son
saludables y ecológicos, como los tarritos Yammy, que están hechos con ingredientes 100% naturales.

En definitiva, que los tiempos han cambiado y, por suerte, ahora hay muchas más opciones de poder elegir donde queremos que nuestros hijos se desarrollen felices y bien alimentados.

 

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