Viajar en avión con un bebé: lo que hay que tener en cuenta

Viajar en avión con un bebé no es tan complicado como puede parecerte ahora, que estás a punto de embarcarte en esa aventura para Semana Santa. No obstante, si es la primera vez que vas a hacerlo, sí conviene que tengas en cuenta una serie de recomendaciones para que nada te frene a repetir la experiencia.

Recomendación para viajar en avión con un bebé

Lo primero que has de saber, es que las compañías aéreas –la mayoría- te lo van a poner fácil. Sí, no te preocupes. Bastante tienes tú ya con pensar en que tienes que cargar con el carrito, el saco, los biberones, la mochilita, los tarritos, la ropa de cambio, los pañales, las toallitas, las cremas, las medicinas, tu ropa, la de tus otros hijos… Que sí, que lo sabemos, pero no te desesperes, que al final no es para tanto.

En la página oficial de Aena puedes ver todo lo que tienes que tener en cuenta a la hora de viajar en avión con un bebé.

Lo primero de todo, no seas demasiado impaciente, que no hay que batir ningún récord. Si tu bebé no ha cumplido las 48 horas de vida, mejor abstente de volar. Y si ya las ha cumplido, en teoría sí podría subirse a un avión, pero mejor si al menos pasa una semana en caso de vuelos cortos y tres semanas si se trata de cruzar el charco.

Ten fe en la compañía aérea seleccionada, pero no te confíes demasiado. Una llamadita de teléfono a tiempo advirtiéndole de tu pretensión de volar con un bebé no te costará nada y te ahorrará algún que otro despiste. Es posible que necesites una silla especial para el bebé y, a buen seguro, ellos estarán encantados de ofrecértela. Tú no te cortes y pide, que el no ya lo tienes. En algunas compañías incluso, para vuelos largos, ¡puedes hasta pedir comida especial para niños y bebés!

¡No tiene el DNI! ¿qué hago? Que no cunda el pánico, que no pasa nada si vas a volar por España. En la mayoría de las compañías aéreas no piden documentación para vuelos nacionales, y a otras les vale con que les lleves el libro de familia. Infórmate antes y evita disgustos en la puerta de embarque. La cosa cambia si vuelas fuera de territorio español. En ese caso, el bebé necesitará el DNI en vuelos comunitarios (zona Schengen) y el pasaporte (y el visado si el país de destino lo requiere) para vuelos internacionales y comunitarios no Schengen.

Muy importante. Durante el vuelo, el aire seco y presurizado de la cabina del avión puede causar dolor de oídos o deshidratación al bebé, por lo que se recomienda que beba con frecuencia antes y durante el vuelo. Si viaja con la mamá y está con pecho, fantástico, porque podrá ser amamantado durante todo el viaje. Sí, también en el despegue y el aterrizaje, porque el bebé estará sentado encima de ti con un pequeño cinturón que se engancha al tuyo. En caso de ir con el papá o de que ya no tome pecho, se podrá recurrir al biberón o al chupete. Es especialmente conveniente hacerlo para calmarlo en estos dos momentos tan delicados del vuelo.

El bebé, ¿tiene derecho a equipaje de mano?

El bebé también tiene derecho a un equipaje de mano, por lo que, además de tus bártulos, puedes llevar también los suyos con sus cositas necesarias. Vale, y usarlo para meter parte de las tuyas.

Los productos líquidos necesarios para su aseo o medicinas, que el bebé necesite durante el viaje, se rigen por la normativa de transporte de líquidos en el equipaje de mano. Sí, una buenísima noticia es que los tarritos ecológicos Yammy también se pueden llevar, por lo que el tema de la alimentación que tanto nos preocupa a los padres cuando salimos de viaje también queda solucionado. Eso sí, conviene que todos estos productos sean transportados en contenedores que se puedan volver a cerrar, ya que es posible que tengas que abrirlos al pasar por el personal de los controles de seguridad.

En definitiva, que volar con bebés no es tan complicado como pueda parecerte en un principio. ¡Así que desde Yammy te deseamos que disfrutes de la Semana Santa y de los puentes que vienen!

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